Llueve bajo los tilos

IMG-20150510-WA0004Cuando llevo a mi hijo al colegio, tenemos un paseo de veinte minutos largos. Atravesamos nuestra particular geográfica fantástica: el Camino de los Duendes, la Rampa de la Muerte (básicamente así bautizada por la fastidiosa pendiente que tenemos que vencer), el Túnel de las Sombras y el Paseo de los Tilos donde, unas luces a ras de suelo que te encuentras regularmente por el camino, nos permiten practicar todo tipo de saltos. Hoy parecía que el universo nos hubiera recompensado nuestra obsesión por la magia. Un día radiante amanece. Los tilos con sus copas extendidas reciben el primer calor de la mañana y nosotros paseamos bajo su sombra imaginando saltos, saltando mundos. Y bajo los tilos llueve. Si. Así como lo lees. Sobre los tilos el sol; bajo los tilos la lluvia. Visto a través de la mirada de un niño, que en aquel momento yo llevaba puesta, aquello ha sido realmente mágico o mejor dicho, mágicamente real. Mi cerebro se ha dejado sorprender unos segundos, hasta que ha aparecido mi yo racional. ¿Qué podía estar pasando? He acercado mi mirada, he dejado de ver el contraste del sol y la lluvia y me he centrado en encontrar la respuesta en el detalle. Ahí estaba. Miles de pulgones y cochinillas lacerando el envés de todas las hojas. Lo que llovía era la sangre de los árboles o quizás los pegajosos excrementos de los insectos. Aquel momento poético para un observador ajeno, nacía de un lento combate sangriento. Me ha recordado una vez que nos topamos con una acumulación de hormigas en medio del bosque. Era un espectáculo colosal, una especie de danza que reclamaba tus sentidos y que te garantizaba que más allá de ti, el mundo giraba y giraba. Pero me detuve de nuevo a observar el detalle. Era una sangrienta batalla entre dos especies distintas de hormigas. Aquello no era una danza, era un genocidio. Me ha asaltado la idea de que, en el fondo, toda poesía esconde un drama. Me podría haber quedado con eso, con el gérmen de algo que merece ser contado. Pero hoy he decidido quitarme la lupa de los ojos y seguir saltando mundos.

Anuncios
Publicado en Metaescritura, Momentos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Pequeño buzo somnoliento

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 106 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: